Hasta siempre, compañero

Prematuro y doloroso adiós a nuestro compañero, el músico Marcelo Peralta 

Marcelo Peralta, saxofonista

Pocos saben que se graduó antes como profesor de piano que de saxofón. Y es que cuesta encontrar una imagen, o incluso imaginárselo, sin su saxo. Compañero de vida y de viaje hasta el final.

Marcelo llegó a España al mismo tiempo que la Creativa se mudaba a Malasaña. Corría el año 1996 y con el Marcelo Peralta Quartet realizaba conciertos por toda Europa, mientras veía la luz su tercer disco, titulado Milonga en homenaje a su Argentina. Y es que, tras recibir clases con el maestro J.C. Bozzo, venía de ser solista de saxofón en la Orquesta Sinfónica de L.R.A. Radio Nacional y grabar a dúo con el pianista Eduardo Lagos, explorando los lenguajes del jazz y el folklore argentino.

Como buen jazzista, era un hombre de festival (cuando los festivales eran festivales), y los recorrió en los cinco continentes: Manchester Jazz Festival, Capetown Jazzfest, Festival de Jazz de París, Tanjazz (Tánger), MardelJazz (Argentina), Galapajazz-Expo 02 (Suiza) y, por supuesto, Festival de Jazz de Madrid.

Tras obtener muy buenas críticas en Estados Unidos con su disco junto al Gnu Trio, en 2013 recibe la invitación de la Universidad de Columbia para participar en el concierto inaugural de la conferencia internacional «Thinking Music and Sound in Latin America and the Caribbean», en el Glicker-Milstein Theatre de Nueva York, donde comparte escenario con Lucía Pulido, Eric Friedlander, Luis Bonilla, Adam Kolker y Dan Peck.

Entre sus últimos trabajos discográficos figuran ¡Zas! Trio, Round About Armtrong, junto a Baldo Martínez y Sir Charles González, y Con Plomo, con el trío Tr3spuntocer0, junto a José San Martín y Juan San Martín, compañero de la Creativa.

Su último proyecto, que lleva por título Northwest Winds, es un disco de saxofón en solitario con obras de su propia autoría.

Marcelo Peralta con el Zas Trío
Marcelo, con sus alumnos de combo

Si como músico era un profesional destacado, como docente era simplemente excepcional

En Música Creativa pronto se convirtió en uno de los imprescindibles. Esos que marcan con su impronta a generaciones y generaciones de futuros músicos.

En los quince años que estuvo con nosotros impartió saxofón, clarinete, improvisación y combo. Y, año tras año, cada verano impartía un curso práctico para aprender a tocar blues que siempre estaba entre los más valorados.

Tan grande como bonachón, era un hombre comprometido con las causas que consideraba justas, además de un experto en el arte de la socarronería. Fue el primero en enviar su foto de niño para el juego navideño del «Quién es quién?» del equipo de la Creativa (por supuesto, nadie adivinó quién se escondía detrás de esa cara angelical).

Un pozo de sabiduría, que no dudaba en compartir

Como dicen sus compañeros, Marcelo era muy generoso a la hora de compartir valiosísima información musical. Sin duda fuimos muy afortunados por compartir con él ideas, enfoques y momentos musicales preciosos, aprender a través de su mirada diferente y saborear cafés e interesantes conversaciones en estos años pasados entre clase y clase.

El pasado jueves 5 de marzo cumplió 59 años, pero no pudo soplar las velas.

Nos lo han arrebatado demasiado pronto, demasiado rápido. No solo es una pérdida de un compañero y amigo, sino también de parte de nosotros mismos en tanto se corta el flujo de experiencia de los proyectos comunes presentes y futuros.

No dejemos que el dolor y el inmenso vacío que nos deja borre nunca el recuerdo de su sonrisa.

Buen viaje, maestro.

Marcelo de niño y con su característica sonrisa

Juan San Martín, amigo y compañero desde hace más de 25 años, le brinda la mejor despedida, con la música que llenó su vida: